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Windows 11 se vuelve letárgico: microsoft reprime el modo reposo y el consumo de energía

Microsoft ha desvelado una serie de ajustes drásticos en la gestión del modo reposo de Windows 11, una medida que podría afectar significativamente la eficiencia energética de los ordenadores compatibles. La actualización, ya en despliegue, busca reducir el consumo innecesario, pero también introduce restricciones que podrían frustrar a algunos usuarios.

Un cambio radical en el comportamiento del sistema

La principal novedad reside en la aceleración del apagado automático. En dispositivos con Modern Standby, la pantalla ahora se apaga tras tan solo tres minutos en batería, mientras que con alimentación continua, el sistema entra en reposo después de cinco minutos. Este cambio, aparentemente menor, implica una reducción sustancial del gasto energético, algo que Microsoft justifica con la intención de imitar la eficiencia de los smartphones.

Modern standby: un control más estricto

Modern standby: un control más estricto

Pero la estrategia no se limita al Modern Standby. Para evitar la activación inesperada de aplicaciones o procesos en segundo plano – un problema recurrente en Windows – Microsoft ha endurecido los controles. Ahora, si el sistema detecta un consumo anómalo durante el reposo, limita automáticamente las fuentes que pueden reactivarlo. El usuario se verá entonces relegado al botón de encendido o a la apertura de la tapa del portátil, un revés para aquellos que dependían de gestos o comandos de voz.

S3: una alternativa, pero más lenta

S3: una alternativa, pero más lenta

Para aquellos equipos que aún utilizan el modo S3, el comportamiento es ligeramente distinto. Si bien la pantalla se apaga con rapidez, el sistema tarda más en entrar en reposo – diez minutos con batería y quince enchufado. Esta solución, aunque mantiene un equilibrio entre ahorro de energía y respuesta, representa una concesión en términos de velocidad.

El futuro del sueño digital: una batalla por la eficiencia

Microsoft mantiene el soporte para el modo S3 en hardware más antiguo, aunque esto implicaría un arranque más lento. La empresa está, sin duda, en una batalla constante para optimizar el consumo energético de Windows, y estas actualizaciones son una muestra palpable de esa dedicación. La decisión de limitar las fuentes de reactivación durante el reposo, sin embargo, podría generar críticas por parte de usuarios acostumbrados a la fluidez del sistema.