Gasto militar global en ascenso: el mundo se rearma tras un 2025 explosivo
El gasto en defensa mundial ha alcanzado niveles sin precedentes, superando los 2,89 billones de dólares en 2025 – un récord desde 2009 – y confirmando una preocupante tendencia de rearme a nivel global.
Un aumento del 2,9% en tiempo de inestabilidad
Según el último informe del SIPRI, el incremento se sitúa en un 2,9% en términos reales, reflejando una escalada de tensiones geopolíticas y una apuesta por la modernización de los arsenales. La cifra, sin duda, exige una reflexión urgente sobre el impacto económico y social de esta vorágine armamentística.
Estados Unidos, China y Rusia dominan el tablero, concentrando el 51% del total del gasto militar mundial. Esta hegemonía, lejos de ser una garantía de estabilidad, alimenta una carrera armamentística que amenaza con desestabilizar el orden internacional.

España, a la vanguardia del rearme europeo
En el panorama europeo, España se destaca por un incremento espectacular del 50% en su gasto militar, llegando a los 40.200 millones de dólares – un hito que supera el 2% del PIB por primera vez desde 1994. Este salto cualitativo exige una justificación rigurosa y una evaluación transparente de las prioridades de inversión.

El ranking de los gigantes: estados unidos, china y rusia lideran la carrera
Los datos del SIPRI revelan un claro liderazgo estadounidense, con un gasto de 954.387 millones de dólares en 2025, seguido de cerca por China (335.524 millones) y Rusia (190.416 millones). Un panorama que, en última instancia, refleja la distribución del poder y la influencia en el escenario mundial.

Alemania, india, reino unido y otros: el panorama global detallado
A continuación, un análisis detallado del gasto militar por país, basado en las proyecciones del SIPRI: Alemania (113.585 millones), India (92.057 millones), Reino Unido (88.977 millones), Ucrania (84.109 millones), Arabia Saudí (83.181 millones), Francia (68.007 millones), Japón (62.158 millones), Israel (48.281 millones), Italia (48.143 millones), Corea del Sur (47.770 millones), Polonia (46.760 millones) y España (40.211 millones). La disparidad entre estos países subraya la complejidad de la situación geopolítica y la necesidad de un diálogo constructivo para evitar una escalada de tensiones.
La inversión récord en defensa, lejos de ser una medida de seguridad, podría convertirse en un factor de inestabilidad y un lastre para el desarrollo económico. Es imperativo que los gobiernos prioricen la inversión en áreas clave como la educación, la sanidad y la investigación, en lugar de alimentar una espiral armamentística que amenaza con consumir los recursos del planeta.