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Netflix se aventura en la televisión en directo: ¿un intento desesperado de rescate?

La estrategia del gigante del streaming, dominado por Reed Hastings, se inclina hacia un giro radical: canales de televisión en directo, buscando revitalizar la plataforma y, sobre todo, sus ingresos publicitarios.

Un regreso a la arena televisiva, impulsado por la crisis

Según una filtración de The Wall Street Journal, Netflix estaría considerando seriamente incorporar canales lineales permanentes a su plataforma, un movimiento sorprendente considerando su trayectoria como disruptor de la industria. La compañía, que alguna vez desafió al modelo tradicional de la televisión por cable, ahora parece buscar refugio en sus entrañas.

La situación es preocupante. A pesar de un reciente aumento de beneficios, la plataforma sufre de una espiral descendente en el tiempo de visualización de los usuarios. Nielsen revela una caída alarmante en su cuota de audiencia televisiva, hasta el 7,8% en abril – el nivel más bajo desde mayo de 2025. Las acciones de Netflix acumulan una pérdida superior al 40% en el último año, un claro indicador del creciente desinterés de los suscriptores.

Pero hay un detalle: la estrategia no es solo una respuesta a la caída de la audiencia. La firma, liderada por Ted Sarandos, está a punto de lanzar una ofensiva publicitaria masiva. La incorporación de estos canales en directo podría convertirse en un motor crucial para generar nuevos ingresos publicitarios, un área donde Netflix busca consolidarse como un competidor serio con Google y Amazon.

Canales temáticos y la amenaza de peacock

Canales temáticos y la amenaza de peacock

La idea, según el informe, es ofrecer canales dedicados a géneros específicos – comedia, acción, incluso series particulares – que aparecerían directamente en la página principal, junto al catálogo tradicional. Netflix también exploraría la posibilidad de integrar suscripciones de otros servicios de streaming, como Peacock, directamente en la aplicación, facilitando la vida del usuario y, potencialmente, atrayendo nuevos suscriptores.

Este movimiento no es una casualidad. Netflix fue uno de los principales catalizadores del declive de la televisión por cable, un sector que, finalmente, fue superado por el streaming en 2022. Sin embargo, la empresa, bajo presión para mantener su rentabilidad, parece estar buscando un camino de vuelta a la televisión tradicional, un camino que, en última instancia, podría abrir la puerta a nuevas fuentes de ingresos publicitarios. La apuesta por los canales en directo es, por tanto, una declaración de intenciones: Netflix no se rinde, incluso si eso significa abrazar elementos de un modelo que una vez despreciaba.

La cifra que resume la situación es impactante: una caída del 40% en el valor de las acciones. Netflix necesita desesperadamente un cambio de rumbo, y la televisión en directo podría ser la respuesta, aunque sea una apuesta arriesgada, con resultados inciertos.